Necesito el silencio temido,
que todo lo expanda,
que todo lo destruya.
Vivo en un carrusel diezmado por aquellos,
que quieren seguir jugando.
Actuó en soliloquios bipartitos, de luces y sombras.
No pertenezco a las cuevas agasajadas de incertidumbres.
Entremezclo el ruidoso alimento por el cual se dejan sonrisas
Vario según las palabras que quieran oírse al medio de vacios;
Me lance hace unos días, todavía no caigo, estoy nadando hacia lo bajo.
Me embarcaría hacia la sinergia, hacia el paraíso bendito,
donde sean migajas, las que puedan borrar mi hendidura.
es que me estoy quedando, ante las nimiedades,
las bancos, los cubos de hielo, la mirada absoluta,
;toda esa nostalgia como una búsqueda permanente
Para desterrar vivos sentimientos perdidos.
Padezco el sentir apretado,
que bastarían comas en suspenso,
para esperar un navío en los cielos.
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