Alaloca la miran
por la calle pasarela.
Rojo: posa ante las cámaras,
Amarillo: cuidado que no para,
Verde: déjenla cruzar miradas.
Su pelo frondoso
Capaz de cubrirlo todo
con nada
Puede inundar el templo de los hombres
en su boca crispada.
Con oficio, Rush, Servilletas
y una frigidez conmovedora.
Desterrada por aquel pensamiento,
lujurioso, acaecido desde los fuegos
con olor a incienso,
porque se oye un lamento.
Alaloca la miran
Por tener una muerte anunciada
la de ser olvidada, ¿cómo así?
como desapareciendo al alba,
cobrándole cuentas a la Luna.
Nadie ha visto nada.
¡Puta!, ni sé cómo se llamaba…
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